Aunque nació en Italia hace 38 años, Stefano Macaluso, arquitecto y amante del diseño, se ha criado entre relojes

Tras la repentina muerte de su padre, Gino, Stefano Macaluso es el nuevo presidente del Grupo Sowind, propietario de las marcas Girard-Perregaux y de JeanRichard

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Con ademanes sobrios y adustos que esconden su gran timidez nos cuenta, en una reciente visita a Madrid, que está decidido a hacer de la continuidad la clave de su mandato. “La estrategia es la continuidad con lo que hemos hecho hasta ahora, en estos 220 años de historia”, afirma.

A la sombra de su padre y rodeado de relojeros y técnicos que tan célebre han hecho a la industria suiza, ha ido adquiriendo experiencia e interés por el negocio familiar.

Desde 2003 vive en La Chaux-de-Fonds, la ciudad La Chaux-de-Fonds relojera por excelencia y sede, desde hace más de dos siglos de Girard-Perregaux. Desde allí, y hasta llegar hoy a la presidencia de Sowind, ha ejercido su labor profesional en el terreno del marketing, creación y desarrollo de producto y ha sido director comercial de GP, creando el concepto de las boutiques que la marca posee por todo el mundo. Y es que Stefano ha sabido volcar su pasión por el diseño y su background de arquitecto en la creación de los relojes de su marca. “Tenemos una historia muy rica que queremos combinar con la modernidad”, explica. “Aunque hacemos fundamentalmente relojes elegantes, hoy el posicionamiento de la marca se base más en los modelos sport elegants y vamos a concentrarnos en nuestras cuatro grandes colecciones: 1966, nuestro best-seller, ww.tc, Vintage y la gama femenina Cat´s Eye”.

Esto no quiere decir en absoluto que vayan a dejarse de lado modelos clásicos que han hecho la historia de esta célebre marca, y que son patrimonio no sólo de la manufactura sino de la propia historia de la relojería. Así, “además de las ya citadas cuatro colecciones, está la de Alta Relojería, que es muy importante para nosotros y que existirá siempre”, aclara este joven sosegado y decidido a llevar a buen puerto la empresa familiar junto a su hermano Massimo, CEO del Grupo.

Lo cierto es que el reto no es menor, pues aunque sus marcas, Girard-Perregaux y JeanRichard, tienen un reconocido prestigio, conseguir una separación real entre ambas, que las delimite y las defina con contornos propios es un buen desafío. “La idea es que GP se concentre en relojes elegantes y JeanRichard en los más deportivos”, explica. Y aunque se utilicen los mismos recursos, pues “el 90% de los modelos de JR son manufactura, esta división nos permitirá llegar a una clientela más numerosa y diferente entre sí”.

Con relojes tan célebres y de tanto carácter como el Tourbillon Tres Puentes, el Vintage 1945 o el ww.tc ¿cuáles son los mercados que más interesan a Girard-Perregaux?

“Sin duda Europa y todo el continente americano, desde Estados Unidos y Canadá hasta México, El Caribe y demás, pero sin olvidar tampoco Asia”, responde rápido Stefano. “Cierto que hay mercados más dinámicos que otros, y hay ciertas marcas que han decidido dejar de lado el mercado europeo para consagrarse únicamente a China. Nosotros no. Preferimos tener una fuerte presencia europea y americana”.