Para celebrar el 25 aniversario de la colección L.U.C, Chopard ha creado un impresionante trío de relojes con sonería, cuyos timbres de zafiro unidos al cristal del reloj producen un sonido único. Es The sound of Eternity: emoción, pasión e innovación a raudales.

Para celebrar el 20 aniversario de su manufactura de Fleurier, Chopard presentó en 2016 su primer reloj de repetición de minutos, el Full Strike One. Ahora, para festejar el 25 aniversario de la exitosa colección L.U.C, la marca ha creado un impresionante trio de relojes con sonreía en edición numerada y limitada. Relojes que, concebidos como auténticos instrumentos musicales, aportan emoción y pasión al sonido. Sin lugar a dudas, la trilogía The Sound of Eternity representa una nueva dimensión acústica y estética.

Para que aquel primer L.U.C Full Strike, coronado con cuatro patentes, viera la luz fueron necesario más de seis años de intenso trabajo. Este reloj supuso un auténtico cambio de paradigma técnico del reloj con sonería. Y es que, mientras en las demás repeticiones de minutos el sonido se genera mediante un martillo que golpea los timbres de metal que forman parte del mecanismo, el calibre L.U.C 08.01-L, que da vida al Full Strike, lleva timbres de zafiro separados del movimiento y unidos al cristal que recubre la esfera.

La trilogía The Sound of Eternity culmina las celebraciones del 25 aniversario de la colección L.U.C

“De este modo, explica la manufactura, timbres y cristal se trabajan en una sola pieza, sin discontinuidad, sin cola, sin soldadura, en un bloque de zafiro macizo”. El efecto es una perfecta transmisión del sonido, que, además, es más cristalino e intenso y con una riqueza tonal excepcional.  Pero este reloj, por impresionante que fuera, no era más que el principio.

Ya entonces Karl-Friedrich Scheufele, sabedor de que los relojes con sonería son la cumbre de la relojería, “una combinación sutil de técnica, artesanía y emoción”, tenía en mente ir más allá. Para el co-presidente de Chopard la nueva aventura debía optimizar la riqueza acústica del sistema timbres/cristal de zafiro monobloque del Full Strike. 

De la emoción…

La ocasión se presentó durante un concierto del violinista Renaud Capuçon, en el que Karl-Friedrich se da cuenta de que un repetición de minutos debe concebirse como un instrumento musical y aportar emoción. Es así como invita a los Capuçon -Renaud y su hermano el violonchelista Gautier– a participar en la elaboración de una nueva serie limitada de relojes con sonería. Sus conocimientos en acústica y sonoridad iban a contribuir a una calidad sonora homogénea durante toda la duración del sonido. 

Karl-Friedrich Scheufele, copresidente de Chopard, con los hermanos Capuçon

…a la pasión

Junto a los ingenieros de la manufactura, los Capuçon han ajustado el sonido de esta nueva trilogía de relojes que utiliza la tecnología timbre/cristal de zafiro patentada por Chopard. Una iniciativa que ha sido aprobada por el Laboratorio de Acústica Aplicada de la escuela de ingenieros de Ginebra. Satisfecho con el resultado, Karl-Friedrich destaca que “el sonido producido por los timbres de zafiro de Chopard incluye una vibración viva: la de la pasión”

Es con estos revolucionarios parámetros que nace el nuevo trío de relojes con sonería que Chopard ha presentado en Watches & Wonders: el L.U.C Strike One es una serie limitada de 25 ejemplares de oro rosa ético con esfera de oro guilloché, el L.U.C Full Strike Sapphire hace gala de una caja completamente realizada en zafiro transparente a los componentes de la sonería ya tallados en este material cristalino. Es una edición limitada de 5 ejemplares. Finalmente el L.U.C Full Strike Tourbillon consigue integran este elemento en el espacio de un calibre de repetición de minutos. Es una serie limitada de 20 ejemplares con caja de oro rosa ético con esfera guilloché de oro.

Todos ellos representan una nueva generación de relojes con sonería, que, además, hacen gala del certificado de cronometría del COSC y del Punzón de Ginebra.  Pero vayamos por partes y veamos en detalle cada una de estas maravillas.

L.U.C Strike One 

Único reloj con sonería al paso dotado de un timbre de zafiro unido al cristal, el L.U.C Strike One es heredero de aquel repetición de minutos presentado en 2016 y que un año después ganó la Aguja de Oro en el Gran Premio de Relojería de Ginebra.  

En este L.U.C Full Strike One, la sonería al paso tintinea solo cuando la aguja de los minutos llega a las 12h. Es decir, 24 veces al día, a la hora en punto, su martillo se arma automáticamente y golpea la campana una sola vez. “Como su sonido resuena una sola vez, debe ser de una intensidad, claridad y longitud excepcionales”, explica la marca. Y objetivo cumplido.  

El sonido es realmente único, lo que no es de extrañar si se considera que se ha beneficiado de toda la experiencia de los relojes con sonería de Chopard. Como los otros modelos de esta trilogía, es el resultado de una combinación de talentos complementarios, como son la precisión relojera del propio Karl-Friedrich Scheufele, el saber-hacer artístico y emocional de los hermanos Capuçon, y la experiencia científica de Romain Boulandet, jefe del Laboratorio de Acústica Aplicada de Ginebra. 

Realizado con caja de oro rosa ético, el L.U.C Full Strike One es una serie limitada de 25 ejemplares

Este reloj mantiene los códigos estéticos del L.U.C XPS 1860. Así, su esfera de oro macizo en gris rutenio muestra su centro decorado en guilloché realizado a mano según el diseño alveolado en forma de panal. Un guiño a Louis-Ulysse Chopard, que eligió la colmena como emblema para representar sus talleres.  

La elegante caja, de 40 mm de diámetro y menos de 10 mm de grosor, realizada en oro ético rosa de 18 quilates, alberga el nuevo calibre automático 96.32-L. Gracias a su doble barrilete con la tecnología Chopard Twin, ofrece una reserva de marcha de 65 horas, incluso cuando se activa el modo sonería, que se controla desde un pulsador integrado en la corona. La correa es de aligator gris, cosida a mano, con hebilla pulida y satinada en oro ético rosa de 18 quilates.

Es una edición numerada y limitada de 25 ejemplares. Y su precio: 64.000 €.

El nuevo calibre automático 96.32-L tiene una reserva de marcha de 65 horas

L.U.C Full Strike Tourbillon 

Quintaesencia de la complicación relojera, este reloj combina un tourbillon con puente de zafiro y un repetición de minutos sobre timbres de zafiro monobloque. Una hazaña técnica que requiere de todos los conocimientos de los relojeros de la manufactura para que el tourbillon no modifique en absoluto las cualidades acústicas de la sonería.

Este equilibrio se mantiene gracias a los timbres de zafiro unidos al cristal del reloj, que actúa como una caja de resonancia. “El hecho de que la repetición de minutos disponga de su propio barrilete elimina naturalmente toda interferencia energética, mientras que la presencia del tourbillon no altera la reserva de la sonería”, puntualizan los relojeros.  

Con caja de 42,5 mm en oro rosa ético, el L.U.C Full Strike Tourbillon está limitado a 20 ejemplares

A diferencia de lo que ocurre en un mecanismo de repetición de minutos, en el que la energía utilizada en la sonería se suministra al activar la palanca de armado, en este reloj la energía procede de un barrilete especial y aparte que se carga directamente por la corona. Esto hace que el L.U.C Full Strike Tourbillon pueda tocar un máximo de 12 veces la hora que más energía consume, es decir, las 12h59. Una gran autonomía que, como explican los ingenieros de la casa, “se debe a que aprovecha un mecanismo de báscula de embrague patentado y garantiza el bloqueo del tren de ruedas de la sonería para evitar perder la reserva de marcha durante la toma de información que ordena la repetición de minutos”.  

Y todo esto manteniendo una excelente precisión cronométrica que ha hecho al calibre manual L.U.C 08.02-L merecedor del certificado de cronómetro del COSC. Un calibre que se aloja en el interior de una caja de 42,5 mm de diámetro y un grosor de 12,58 mm, realizada en oro ético rosa de 18 quilates, y puede admirarse a través del fondo transparente de zafiro.  

Detalle del puente del tourbillon de cristal zafiro del L.U.C Full Strike Tourbillon

La esfera, de oro rosa con guilloché a mano con motivo floral radiante y teñida de gris rutenio, se abre para desvelar las dos complicaciones de las que este excepcional reloj hace gala. Entre las 9h y las 11h, la primera abertura deja ver los dos martillos de acero pulido en espejo; y a las 6h, aparece el tourbillon, cuyo puente es de cristal zafiro. Su correa es de aligátor gris, cosida a mano, con hebilla Correa gris de cuero de aligátor cosida a mano, con hebilla desplegable y satinada de oro ético rosa de 18 quilates.

Es una edición numerada y limitada de 20 ejemplares, con un precio de 385.000 €.

L.U.C Full Strike Sapphire 

La principal característica de este reloj excepcional es su total transparencia que ofrece una visión de 360º grados sobre su movimiento. Y es que su caja, su corona y su esfera están tallados en bloques de zafiro. De hecho, este es el primer repetición de minutos cuya caja está completamente realizada con cristal de corindón, comúnmente conocido como cristal de zafiro. Un récord al que podemos añadir el de ser el primer reloj no metálico que ostenta el prestigioso Punzón de Ginebra.  

Como en el Full Strike Tourbillon, el Sapphire hace gala de importantes avances técnicos en su movimiento de cuerda manual, calibre L.U.C 08.01-L, de los que cuatro están patentados. Como aquel, puede tocar hasta 12 veces las 12h59, gracias a que la energía de la sonería procede de un barrilete independiente, que se carga con la corona. Y como el tourbillon, y como explican los ingenieros de la marca, aprovecha un mecanismo de báscula de embrague patentado, que garantiza el bloqueo del tren de ruedas de la sonería, evitando así perder la reserva de marcha durante la toma de información que ordena la repetición de minutos. 

Con caja, corona y esfera de zafiro, el Full Strike Sapphire es una edición limitada a tan solo 5 piezas

Otra importante característica de este reloj, tanto como del Full Strike Tourbillon y por la que Chopard ha presentado una solicitud de patente, es el nuevo dispositivo de activación del mecanismo de la sonería. “En cuanto éste se activa, el pulsador se desactiva, haciendo imposible perturbar el funcionamiento de minutos y dañarlo”, aseguran los relojeros de la manufactura.  

Numerado y limitado a tan sólo 5 ejemplares por la dificultad de su realización, que ha exigido un dominio absoluto de la nada fácil tecnología del zafiro, el Full Strike Sapphire tiene un diámetro de 42,5 mm y un grosor de 11,55 mm.  

Su brazalete, como en los otros dos relojes, es de piel de aligator gris, cosida a mano, con hebilla desplegable y satinada, en este caso de oro blanco ético de 18 quilates.

Como detalle importante que explica el compromiso de Chopard con el medio ambiente, destacar que su proceso de fabricación sigue unas estrictas normas de desarrollo sostenible, desde la energía que se consume en la fabricación del cristal zafiro hasta el transporte.  

Es, como decimos, una limitadísima edición de 5 ejemplares, con un precio de 450.000 €.

El L.U.C Full Strike Sapphire es el primer repetición de minutos con caja totalmente transparente