Para su décima Opus, Cartier Privé celebra tres de las formas más emblemáticas de ediciones anteriores: el Tank Normale, el Tortue Chronographe Monopoussoir y el Crash Squelette. Presentado en Watches & Wonders, este trío de relojes rinde homenaje al platino, material emblemático de la casa, y al color burdeos como hilo conductor.
Cada año, Cartier Privé – Les Opus ofrece una interpretación contemporánea de una forma emblemática y exclusiva del patrimonio relojero de Cartier. Desde 2015, este encuentro de coleccionistas gira en torno al Crash, el Tank Cintrée, el Tonneau, el Tank Asymétrique, el Cloche, el Tank Chinoise, el Tank Normale, el Tortue y el Tank à Guichets. Este año 2026 se ha elegido la feria Watches & Wonders de Ginebra para presentar sus nuevas creaciones.
Especialmente apreciado por Cartier, en esta ocasión la marca convierte la icónica combinación cromática del platino y el color burdeos en el hilo conductor que une las tres creaciones elegidas para este año: el Tank Normale, el Tortue Chronographe Monopoussoir y el Crash Squelette. Un cabujón de rubí para la corona de cuerda, correas de piel y calcos color burdeos: un conjunto que contrasta elegantemente con la esfera opalina plateada y las agujas de acero azulado.

Tortue Chronographe Monopoussoir
El Tortue Chronographe Monopoussoir es una reinterpretación de un modelo de la Collection Privée Cartier Paris creado en 1998, del que toma sus códigos: el XII en versión XL, los índices perlados, la minutería de ferrocarril y los motivos triangulares en las cuatro esquinas de la esfera.
El reloj está equipado con el movimiento manufactura 1928 MC, un cronógrafo monopulsador ajustado a la forma de la caja. Inicio, parada y puesta a cero: las tres funciones se concentran en un único pulsador integrado en la corona. Este movimiento sofisticado presenta un grosor de 4,30 mm, lo que lo convierte en el cronógrafo más fino de Cartier. Ilustra el encuentro entre el savoir-faire y el diseño, gracias a su alto nivel de acabado y a las curvas del motivo Côtes de Genève, que resaltan la forma de los puentes, visibles a través del fondo de caja de cristal de zafiro del Tortue.

La caja es de platino 950 con esfera opalina plateada y minutería burdeos y apliques con acabado rodiado. Correa de piel de aligátor burdeos semimate.
Crash Squelette
Creado en 1967 en pleno corazón del Swinging London, el Crash late al ritmo de la increíble energía de la ciudad en aquella época. Con su esfera asimétrica, revolucionó los códigos estéticos de la relojería. Desde entonces, este reloj siempre se ha fabricado en series muy exclusivas.
A este diseño original se le ha dado ahora una nueva forma de esqueleto. El movimiento manufactura de cuerda manual 1967 MC se ha desarrollado especialmente para adaptarse a las singulares líneas de esta estética radical y para albergar sus 142 componentes en el mínimo espacio. Con este reloj, todo va un paso más allá: los elementos móviles del movimiento se funden con los puentes.

La técnica y los acabados reflejan el savoir faire relojero de Cartier. Los puentes se transforman en números romanos. Esta construcción del movimiento ha sido patentada. Los puentes del mecanismo están totalmente martillados a mano mediante una técnica de decoración tradicional que requiere casi dos horas de trabajo manual de alta precisión para cada pieza. El Crash Squelette está disponible en una edición limitada y numerada de 150 piezas.
Esta nueva expresión creativa del movimiento esqueleto confirma la constante investigación en la que está inmersa la marca, entre la libertad creativa y la exploración técnica, siempre al servicio de la forma.
Caja de platino 950 de 45,34 mm x 25,18 mm y un grosor de 12,97 mm. Esfera esqueleto con puentes en forma de números romanos. Correa de piel de aligátor burdeos semimate. Edición limitada numerada de 150 piezas.
Tank Normale
Con movimiento mecánico de cuerda manual y su brazalete de platino de siete hileras, el Tank Normale evoca un modelo de 1934. Con su acabado cepillado, la caja y el brazalete contrastan con el metal pulido de los contornos de las angarillas y los bordes de la caja.

Movimiento mecánico de cuerda manual. Caja de platino 950 de 32,6 mm x 25,7 mm y 6,85 mm de grosor. Esfera opalina plateada con índices con números romanos burdeos. Brazalete de platino, hebilla desplegable de oro blanco.
Cartier Privé – La Collection
Cartier inaugura también Cartier Privé – La Collection, que reúne las creaciones emblemáticas de este encuentro para los apasionados de la relojería.
Estas formas icónicas son versiones con horas y minutos de líneas depuradas, de oro amarillo, con esferas con acabado dorado y agujas en forma de pomo de acero azulado, equipadas con un movimiento mecánico de cuerda manual y una correa de piel de aligátor gris oscuro. La parte posterior está decorada con un grabado de la caja estilizada que reproduce la forma del reloj. Para esta primera ocasión, Cartier ha elegido rendir homenaje a los relojes Tank Normale, Tank Cintrée y Cloche.