Con los equipajes listos, y tras el desayuno tranquilo, desembarcamos rumbo a nuestro hotel, el sorprendente y exclusivo Capella Singapore.

Capella es el nombre de la estrella más brillante de la constelación Auriga, considerada la sexta más brillante del cielo. Es la estrella de primera magnitud más cercana al Polo Norte Celeste. Sentosa en Malayo significa “la paz y la tranquilidad”. Es allí donde se ubica el hotel Capella Singapur, una experiencia singular que supera el listón de la excelencia. 

La tranquila isla de Sentosa al sur de Singapur, conectada con la capital por carretera, monorraíl y teleférico, se ha convertido desde 2009 gracias a la apertura de este sorprendente hotel, en el punto de convergencia de los trabajos de uno de los más admirados estudios de arquitectura de Londres, de los más prestigiosos diseñadores e interioristas japoneses, de reconocidos artistas de San Francisco y de expertos en hostelería de Estocolmo. Entre todos han aunado sus conocimientos  para crear este reducto de buen gusto, mezcla de estilo clásico victoriano y diseño de vanguardia, dirigido a los viajeros más exigentes.  

Vista del Hotel Capella Singapur desde las alturas

Lord Norman Foster, premio Pritzker de arquitectura 1999, el de mayor prestigio internacional y considerado el Nobel de Arquitectura,  con su estudio Foster + Partners, fue el encargado de realizar la restauración y ampliación magistral de Tanah Merah, dos edificios militares coloniales de la década de 1880 donde vivían los oficiales británicos de la Royal Artillery y sus familias, que forman el núcleo central de Capella Singapur.

Su proyecto ha convertido este hotel resort de 112 habitaciones que incluye 57 premier rooms, 15 suites y 38 villas, en el alojamiento más ecléctico de Singapur, que combina la rica herencia colonial británica con una sinfonía de curvas y diseños de arquitectura asiática y occidental de vanguardia.  Nuestra Garden Villa de 133 m2 con salón amplísimo y piscina privada en medio de la espesura del jardín, llamaba la atención por la cantidad de detalles en su decoración, por los amenities y la funcionalidad de las diferentes estancias, y por la calma que transmitía. 

La espectacular piscina privada situada en el interior del hotel

En el resort hay una perfecta integración entre los elementos arquitectónicos históricos y las nuevas estructuras construidas siguiendo la topografía del terreno. El hotel está en lo alto de una colina, en un terreno de 12 hectáreas  en pleno bosque tropical, con playa al borde del mar del sur de China. Su interiorismo ha sido liderado por Jaya Ibrahim, afincado en Yakarta, considerado como uno de los mejores diseñadores de interiores de grandes hoteles del mundo. Utiliza colores neutros que consiguen que los visitantes perciban un entorno elegante y sofisticado al tiempo que resalta el contraste de los ambientes  clásicos y modernos de su arquitectura. 

La entrada suele estar flanqueada por coches de alta gama, los mejores deportivos y las berlinas más lujosas, al fin y al cabo, Singapur es sinónimo de orden, lujo y riqueza. Frente a la fachada victoriana, en medio del césped, llama la atención  una enorme escultura de acero oxidado, “The Arc” con la inscripción 219,5º ARC x 22, del reconocido escultor francés Bernar Venet (1941), punta de lanza del movimiento de arte conceptual de los años 60 y 70. Venet tiene obra expuesta en los museos de Arte Moderno de Paris y Nueva York, en el Museo Guggenheim de Nueva York y diseñó especialmente para Art Basel Miami 2012 un Bugatti Veyron Grand Sport. El hotel tiene una importante colección de arte moderno de cerca de 200 obras correspondientes a más de 200 artistas de 15 países. Destaca entre ellas la escultura en cristal del artista de San Francisco Nikolas Weinstein  que cuelga de la cúpula del salón de baile.  

Arte en plena naturaleza

Cassia es el nombre de una especia asiática de la familia de la canela. Así se llama el restaurante gourmet de cocina cantonesa cuya decoración es obra de André Fu, cofundador del afamado estudio de arquitectura AFSO afincado en Hong Kong. Su ambiente  acogedor, sensual y exuberante, seduce y propicia la reinterpretación de la auténtica cocina tradicional china. Los tonos lila, grises, laca china oscura y bronce se alternan realzando elementos decorativos notables como las lámparas inspiradas en mariposas en bronce grabado. Allí tuvimos ocasión de compartir un estupendo almuerzo con Grace Lee, la amable directora de Marketing y Comunicación, que nos relató los pormenores del hotel y las anécdotas de la visita de los presidentes Trump y Kim Jong-un.  

La reunion entre Donald Trump y King Jong-un en el Capella Singapur

The Knolls es el restaurante y bar lounge para el día a día y donde se sirven los desayunos. Está diseñado por Yasuhiro Koichi, cofundador del estudio Design Studio SPIN de Tokio. Dispone de una terraza exterior desde donde se domina una vista excepcional de las dos piscinas en cascada rodeadas de foresta. Hay una tercera piscina rectangular ladera abajo que el frondoso arbolado no deja ver desde allí. Los pájaros tropicales son visitantes habituales a la hora del desayuno. No solo están acostumbrados a las migas de pan, también disfrutan con la fruta cortada y con el té, acolgajados del borde de la taza, el primer entretenimiento del día. También abundan junto a las piscinas y por los paseos los pavos reales. 

El Auriga Spa del hotel ha sido conceptualizado y desarrollado en exclusiva con la colaboración de la firma sueca de consultores de spa, Raison d´Etre. Ofrece tratamientos de firma basados cada uno en las fases de la luna. Se puede elegir entre nueve salas de experiencias  que incluyen tres suites con baño y ducha junto a sendos jardines privados que aportan luz natural y espeso follaje tropical. 

Auriga Spa

Por su impecable servicio personalizadointimidad, calma y discreción con clase rodeado de arte en plena naturaleza, Capella Singapore es una alternativa imbatible. Actualmente su director general, Fernando Gibaja, es además un madrileño por el mundo que hace patria con su buen saber hacer.