Tras meses de especulación sobre el futuro de estas dos marcas propiedad del grupo Sowind, la incógnita se resuelve. Kering venderá Girard-Perregaux y Ulysse Nardin en el primer semestre de este año a su actual dirección.

El Grupo de lujo francés Kering acaba de anunciar la venta de Girard-Perregaux y de Ulysse Nardin a su actual equipo directivo, a cuyo frente se encuentra Patrick Pruniaux, CEO de ambas marcas de relojería desde 2018. 

Con sede en La Chaux-de-Fonds, Girard-Perregaux se fundó en 1791

Pruniaux, convencido del futuro de estas dos firmas relojeras, asegura que “sobre los sólidos cimientos establecidos gracias al apoyo y las inversiones de Kering, contamos con la configuración de los recursos necesarios para implementar un plan capaz de garantizar el desarrollo a largo plazo de ambas marcas”. 

Lo cierto es que ambas manufacturas tienen una larga tradición en la alta relojería suiza. Girard-Perregaux, con sede en La Chaux de Fonds, se fundó en 1791, y Ulysse Nardin, con sede en Le Locle, se fundó en 1846.

Ulysse Nardin tiene su sede en Le Locle, donde se fundó en 1846

Según explica el grupo francés en un comunicado, esta operación está en línea con su estrategia “de dar prioridad a las casas con potencial para convertirse en importantes activos dentro del Grupo, y a las que pueda dar un apoyo decisivo en el tiempo”.

Kering adquirió Ulysse Nardin en 2014. Tres años antes, en 2011, había comprado la totalidad del grupo Sowind, al que en ese momento pertenecían Girard-Perregaux y JeanRichard

Tras esta venta, de la que hasta el momento no ha transcendido ninguna cifra y que se completará a finales del primer semestre de este año, el grupo de lujo francés, que en 2020 tuvo una facturación de 13.100 millones de euros, anuncia que seguirá fabricando relojes bajo la marca Gucci exclusivamente.