Hublot celebra en Madrid el 20 aniversario de su emblemático Big Bang, un reloj de espíritu revolucionario, que, a menudo, ha traspasado los límites entre la relojería y el arte.
Desde su nacimiento, en 2005, el Big Bang de Hublot se convirtió en un reloj revolucionario. Un reloj que inauguraba una nueva era en el mundo de la relojería, y que no tardó en convertirse en un icono de la manufactura suiza. De atrevida estética y espíritu rebelde, en sus veinte años de vida, Big Bang ha experimentado con nuevos materiales y movimientos in house de alto rendimiento, se ha replanteado complicaciones mecánicas tradicionales y, a menudo, ha trascendido los límites entre relojería y arte.
Dos décadas que Hublot, con gran presencia y reconocimiento en España, ha celebrado en Madrid con una cena exclusiva en la que se rendió homenaje al “Arte de la Fusión” que define tanto a la marca como al propio Big Bang. Un reloj vanguardista que encarna perfectamente esta filosofía y que ha atraído la colaboración de personalidades de distintos campos del arte, el deporte, la gastronomía…
Una noche muy gastronómica
La cena, celebrada en el madrileño restaurante VelascoAbellá, con una estrella Michelin, contó con la presencia de Augusto Capitanucci, managing director de Hublot para los países del Mediterráneo, y de Paula Romero, directora de Marketing y Comunicación de Hublot Iberia, que oficiaron de anfitriones. Además, asistieron amigos de la marca, como el futbolista Luis Figo, periodistas especializados en relojería y otras personalidades de diferentes sectores. Todos ellos disfrutaron de una noche muy gastronómica “concebida para reflejar el ADN de la manufactura: innovación y espíritu disruptivo«, como explica la propia marca.
La velada estuvo amenizada por la violinista Laura Martin y contó también con la presencia de un maestro relojero que compartió los secretos que definen los relojes Hublot.


